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La senda de Baraka (priv. anzu)

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La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Kouki el Lun Sep 14, 2015 9:20 pm

El día de hoy Kouki se encontraba en el salón principal disfrutando de la prumera presentación de Agni en "La Fuente" , se sorprendió por lo bien que bailaba y la ropa con la que iba ataviado, lucía fascinante; nunca había visto joyería o ropa como esa, la forma en que se movía consideró que él nunca podría hacerlo.

Todos prestaban atención al baile de Agni o al menos eso parecía, porque uno de los empleados del lugar se aserco ha Kouki hablándole en voz baja para no molestar a los que prestaban atención al escenario. Diciéndole que atendiera a un cliente que acababa de llegar, al ser uno de los pocos que se encontraban libres y porque pensaban que sería la mejor opción, no pudiendo negarse se levantó de su lugar para ser guiado por el empleado hasta el cliente, dirigió una última mirada al escenario: Kouki lamento no poder ver el número de Agni hasta el final, ni podía hacer nada más que obedecer, le extrañaba que fuesen por él, hasta el momento lo dejaban solo dandoles libertad de elegir o rechazar a un cliente (por supuesto kouki no rechazaba a nadie), si trabajaban bien sin la necesidad de forzarlos, las mascotas podian manejar por si mismos sus propios horarios; funcionaba bien, algunas mascotas se sentían con menor presión y se desenvolvían mucho mejor, incluso manejaban un horario específico hecho por ellos mismos para cumplir con su cuota de trabajo diario y disponer de días de descanso, quien quisiera dinero extra trabajaba un poco más, trabajaban a gusto sin ser forzados.

Cuando Kouki recién llegó se adapto rápidamente a las formas del lugar y reflexionó sobre el tipo de trabajo que efectuaba y esperararian de él. No entendía a que se referian al decirle que era la mejor opción había tenido ciertos problemas menores al entablar una conversación con los clientes, ya que estos parecían dejarse llevar por fantasías en las él no lograba continuar, haciendo que la emoción que los llevaba a acercarse a él se esfumara o lo tomaran como una pícara actitud de humor irónico, cuando los corregía algunos se callaban un segundo para continuar su monólogo (por lo general hablaban sólo de ellos mismos), los más fáciles de tratar eran aquellos que se quedaban callados observándolo (muy pocos en realidad). Su paciencia y su personalidad siempre comprensiva era admirada por algunas mascotas. La tarde con el Sr. Kanon fue grata, disfruto de cada momento, porque pudo mostrarse tal cuál era sin preocuparse. Kouki podría verse tranquilo pero por dentro estar contrito.

El empleado se detuvo a unos pasos de un saloncito adyacente al salón principal, dejándolo solo para que solo recorriera el camino restante. cuando entró, se topo con un hombre sentado que lo esperaba, sus ropas se parecían a las de Kouki, tenia una característica peculiar en su cara; llevaba vendado uno de sus ojos, haciendolo lucir levemente tosco, su aplomo le ayudó para acercarse al hombre.

-Me honra hacerle compañía en esta ocasión- inclinó la cabeza respetuosamente - mi nombre es Kouki- dijo para presentarse.
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Invitado el Vie Sep 18, 2015 1:12 pm

Algo que sin duda era peculiar en esta ciudad, era aquellos a los que llamaban “mascotas” si bien en un principio lo que se me venía a la mente eran animales, aunque algo hay de eso, me sorprendió que aquellas mascotas tuviesen rasgos más humanos que lo que en mi mente había maquilado. Sabiendo esto, ya no me sorprendía tanto el saber que podías comprarlos o simplemente pasar un buen rato.

Sinceramente… nada de esto llamaba mi atención, o al menos no con el mismo poder que a muchos de quienes escuchaba comentarios. Hablaban maravillas de ellos, de bailes, de interpretaciones musicales y uno que otro truco o habilidad. Incluso hablaban de la belleza de muchas de aquellas criaturas. Como dije, nunca fue de mi atención, o al menos no demasiada, pues sabía solo lo necesario.

Llego el día, en el que quise darles la oportunidad, la oportunidad de que, ante mis ojos algunos de esas criaturas se desenvolviera, que demostrara sus habilidades. Aunque me tachasen de caprichoso y algunas veces infantil, podía jactarme de ser amante del arte, de bellas obras y piezas musicales… así que ¿Por qué no? No tenía nada que hacer, además no tenía predispuesto el ganar algo, y tampoco perder alguna cosa.

Había mandado arreglar todo para que reservaran, al parecer, el día en el que deseaba presentarme tenían algún tipo de evento. Para mí era perfecto, es decir, todos estarían concentrados en algún punto y bueno, la persona que me acompañase y yo, estaríamos en perfecto ambiente de calma.

Llegue puntual, raro en mí, a la cita. Predispusieron la zona donde me acogería aquel lugar. El nombre de quien me atendería era Kouki, una recomendación del lugar. No pude evitar sonreír, me había “recomendado” ¿en que se habrían basado?

Espere en un gran salón, algunos frutos reposaban en un platón de cristal, los colchones eran suaves, nada ásperos ni acalorados, la decoración era de colores cálidos y otoñales, tenía que admitir que sabían recibir a un cliente, estaba absorto en tan detallada observación

Irrumpió una silueta delgada, de finos rasgos, ojos alargados que delataban su procedencia. Así mismo, sus labios, delgadas figuras que atrapaban con la sola mirada, su cabello largo y castaño… estaba poniendo demasiada atención en aquel ¿sería Kouki? Un simple asentir fue lo que hice cuando este se acercó.

-Kouki… mi nombre es Anzu Inagawa… el placer es mío. Espero no este interrumpiendo tus deberes, tenía cierta… curiosidad de venir, y bueno, permíteme decirte que eres muy bello… estoy extasiado de que seas tú el que me reciba…-


Tome el dorso de su mano y bese este. No era un gesto acostumbrado en mi país, pero me gustaba hacerlo. Pronto le pedí que me sirviera una copa de sake –puedes beber también si deseas…-
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Kouki el Dom Sep 20, 2015 11:46 pm

Le sorprendió la acción del señor Inagawa, su tacto fue suave y fue agradable al presentarse, sus palabras no iban acompañadas de una fingida amabilidad. Si bien algunas personas habían tocado sus manos sentía un estremecimiento cuando sus intenciones eran más bien otras, en aquellas circunstancias permanecia tranquilo.

-Gracias. No ha interrumpido nada no se preocupe, estoy contento de hacerle compañía - y decía la verdad, ya que él no podía mentir.
Se sentó a la diestra del sr. Inagawa, tomó una servilleta de tela y la puso alrededor del tokkuri (el recipiente que contenía el sake), con ambas manos lo sostuvo para servirlo dentro en la copa del sr. Inagawa con cuidado, sin derramarlo la llenó. En La Fuente del Unicornio no escatimaban en hacer sentir bienvenidos a sus visitantes, a parte de las mascotas, un gran atractivo consistía en los pedacitos de cultura traídos de otros países, si ponías atención en cada rincón había un guiño coqueto; desde la ropa que usaban las mascotas o las mascotas mismas, el decorado en cada habitación, una escultura o pintura, la música, la comida e incluso la bebida. El jardín bien podía ser usado para estudio de la botánica, si solo fuese otro tipo de negocio.

La bebida del Sr. Inagawa bien pudo ser traída del hogar de Kouki, conocía la bebida y la forma en que las personas de su hogar la tomaban, la hacían a base de arroz, usaban un pequeño vaso que parcia un tazoncillo de té al que llamaban ochuko, sin embargo su acompañante lo tomaba en una copa. Por un momento dudo, sus ropas se parecían a las suyas...¿El señor Inagawa venía del mismo lugar que él?, ¿habría escuchado de él?, no lo sabia. Lo que mas deseaba era saber como estaba su bosque, preguntar si aún su poder lo resguardaba, más no lo hizo después de todo era poco probable, para llegar a el debían cruzar el mar de Ziang que llevaba al continente pero solo podías guiarte sin perderte con una brújula Ba Gua y las personas de este lado poco o nada sabían de ella. Hacía mucho tiempos un grupo de perdonas cruzó el mar en búsqueda de nuevas tierras, conforme paso en tiempo iban y venían hasta que dejaron de hacerlo con el tiempo se asentaron, olvidando la tierra de donde venían, volviendo leyendas su historia y mitología a los seres que vivían al otro lado del mar, sus costumbres eran parecidas pero no iguales.Todavía algunos seres cruzaban a este lado sólo regresaban los que conocían el camino.

-Tengo que reusarme, no soy muy tolerante al alcohol, puedo acompañarlo con té si me lo permite, no me gustaría causarle un inconveniente, por favor disculpeme- rechazó el ofrecimiento haciendo una reverencia. Esperaba no haber molestado al Sr. Inagawa, ésta era la primera vez que visitaba La fuente del Unicornio y estaba dándole una negativa, fue su amabilidad que le dio opción a negarse con mayor confianza. Aunque estaban en una zona privada no estaban del todo solos, no necesito llamar a un empleado para pedir el té, tenían listo todo para darle la mejor de las atenciones a su invitado.

Lo recordaba bien, porque estaba grabado igual que hierro al rojo vivo en su mente, volviendolo precavido. El sake le provocaba un sueño pesado haciéndolo dormir profundamente, lo tomaba con poca regularidad y lejos de algún peligro, los aldeanos se lo regalaban al finalizar la cosecha, la primera vez que lo probó lo tomó sin precaución alguna por suerte estaba en su templo solo mientras todos celebraban en el pueblo, despertándose en la tarde del día siguiente. Gracias a la serpiente blanca que vivía en el bosque que cuido de él nadie se enteró como le temían nadie se acercó al templo, al menos eso creyó. Después cada vez que le regalaban sake Kouki se lo obsequiaba a los kapas que vivían en el lago, ya que les gustaba mucho el sake. La segunda vez que tomo sake fue cuando lo usó la persona que le puso el sello.

- Aquí las personas no acostumbran a beber sake, es muy raro, ¿usted acaba de llegar a la ciudad?-

_________________
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Invitado el Jue Oct 01, 2015 1:08 pm

-No te preocupes…- tome un poco de sake, con la misma pasividad con la que lo hacía siempre y cuando no me encontrara en alguna reunión con otros yakuzas con cierto grado de ebriedad. Siempre había sido muy delicado a la hora de actuar, claro, cuando no estuviese influenciado por el alcohol o, en demasiada confianza con Ren, mi único amigo.

-No busco hacerte sentir mal, ni tampoco obligarte a nada. Suficiente hice ya con hacer que interrumpieses tus actividades- sonreí de cierta forma seductor. Le mire y, acariciando con la mirada, delinee su figura, las facciones de su rostro. Kouki era tan bello… tome una vez más, luego de aceptar la compañía con un té.

Lance un gran suspiro, por esa simple pregunta habían pasado tantos recuerdos frente a mí en breves segundos. –no, llevo algunos meses…pero no acabo de acostumbrarme a alimentos o bebidas que hay aquí... no son todas de mi desagrado, pero mi paladar sigue prefiriendo mis raíces… ¿me entiendes?...- mire con una calidez que buscaba empatía. Era cierto, añoraba con fuerza mi país, mi gente, mi familia y mis negocios. Pero era necesario. Borre todo sentimiento de pesadez y sonreí intentando continuar.

Luego, para ayudarme, quise ver los encantos de Kouki. Humedecí mis labios, tome su mano y haciendo un gesto extranjero, que había adoptado hacia mucho y solo en contadas y especiales ocasiones, tome su mano y bese el dorso de esta –por favor, mi hermoso Kouki, hazme el favor, muéstrame tu belleza, muéstrame tus habilidades y haz calmar la tristeza que ahora mismo habita en mi…-
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Kouki el Dom Oct 04, 2015 1:28 pm

La melancolía se reflejaba en los ojos del Sr. Inagawa al responder su pregunta,  puesto que entendía el sentimiento de añorar el lugar al cual llamaba hogar.

-Si. Lo entiendo, pero debo decir que hay comida diferente que es muy buena- aquí comió frutas que antes jamás había probado y aquello llamado chocholate fue lo que más le gustó, comía gustoso los dulces, pasteles o las pequeñas figuras de diferentes formas.

Se avergonzó al escuchar su forma de llamarlo "mi hermoso Kouki", aún no se acostumbraba a ser llamado de manera afectuosa por un extraño. Pese a que sintió un leve cosquilleo en su mano donde los labios del Sr. Inagawa lo tocarin se mantuvo tranquilo, pensó en que podía hacer para entretenerlo, él no bailaba, no cantaba, sólo tenía sus figuras de luces no creía que hacer unas cuantas formas fueran suficientes, quería hacer algo para hacerlo sentir mejor.

-Permitame contarle una historia para animar su corazón-

Al momento que el Sr. Anzu soltó su mano Kouki formo con sus manos una esfera de luz. Entre las historias que conocía, una en especial le gustaba mucho. Se sentó más cerca del otro hombre, quien los viera diría que estaban  a punto de compartir un secreto. La esfera de luz comenzó a tomar forma...

"Érase una vez vivían en la montaña dos serpientes. Una era serpiente blanca, la otra, serpiente verde. Les gusbaba mucho el paisaje hermoso de la tierra. Entonces se cambiaron en dos bellas mujeres. La serpiente blanca se llamaba Bai Suzhen y la verde, Xiao Qing. Un día, vinieron al Lago de Oeste, cuando llegaron al famoso Puente Roto, de repente comenzó a llover. Entonces se refugiaron de la lluvia bajo un árbol de sauce. En aquel momento, un joven vino con un paraguas a la mano. Le llamaron Xu Xian, que precisamente volvió después del barrer la tumba. Viendo que había dos mujeres bajo el árbol, Xu Xian les prestó su paraguas y llamó un barco para enviarles a casa. Bai Suzhen se enamoró del joven y le pidió recuperar el paraguas al día siguiente.
Al día siguiente, Xu Xian fue a la casa de Bai Suzhen. Bai le agradeció por su ayuda y de la charla con el joven, sabía que los padres de Xu Xian habían muerto y él vivía con su hermana y trabajaba en una farmacia. Bai Suzhen pidió a Xu Xian casarse con ella. Xu Xian estuvo de acuerdo. Bai Suzhen ayudó a Xu Xian abrir una farmacia propia. Bai Suzhen era hábil en la medicina y curó a muchos pacientes. A todos les gustaba Bai Suzhen y la llamaron Señora Bai.

Fa Hai, un monje que vivía en un templo cercano sabía que Bai Suzhen era una serpiente e intentó hacer que Bai dejará a Xu Xian porque él pensó que la serpiente haría daños al joven. Oponiéndose a la union de un hombre con un ser diabólico, tomó la decision de separarlos.

Fa Hai fue a la casa de Xu Xian, diciéndole que su esposa era una serpiente. Xu Xian no lo creyó. Entonces Fa Hai dijo a Xu Xian conseguir el vino realgar y persuadir a Bai Suzhen a beberlo en el Festival del Barco de Dragón. Según la tradición, todos tenían que beber el vino realgar en el día del Festival de Barco de Dragón. La serpiente tuvo muchísimo miedo de ese vino. Bai Suzhen y Xiao Qing habían pensado ocultarse pero temían que Xu Xian dudara sobre ello. Entonces fingieron estar enfermas.

Xu Xian no creyó las palabras de Fa Hai. Pero ya que cada uno bebió el vino durante aquel día instó a su mujer a que tomara un trago de vino , para alejar a los espíritus malignos. Entonces ella bebió una taza y comenzó a sentirse incómoda. Xu Xian la llevó a la cama y luego fue a conseguir alguna sopa para su esposa. Cuando volvió, se quedó tan horrorizado viendo una serpiente grande blanca sobre la cama. Xu Xian murió del susto.

Cuando Bai Suzhen se despertó, encontró a Xu Xian muerto. Se puso muy triste. Bai Suzhen, apenada por la muerte de Xu Xian, acudió a las montañas en busca de una hierba mágica que pudiera devolver a la vida a su joven amor. Pasó un largo tiempo de búsqueda sin resultado alguno, hasta que apareció ante ella Shou Hsun, Dios de la longevidad, quien conmovido al ver la tristeza de Suzhen le entregó tan preciada planta. Así, la Dama Blanca consiguió hacer volver a su amor de la muerte, y le intentó convencer de que el episodio que presenció en el dormitorio no era más que una alucinación. Sin embargo Xu Xian, aún desconfiado, decidió acudir de nuevo al monje Fa Hai, quien aconsejó al joven que se convirtiera a Monje, si quería liberarse del espíritu de la serpiente. Xu Xian, permaneció largo tiempo con el monje taoísta, hasta que Suzhen, no dispuesta a renunciar a su amor, se presentó para liberarle acompañada por Xiao Qing. Ante la negativa de Fa Hai, la Dama Blanca enfureció, inundando el Templo de criaturas acuáticas. Pero Fa Hai no cedió. Tomó a Xu Xian al templo con engaños y le encerró en él. Bai Suzhen y Xiao Qing lucharon con ferocidad con Fa Hai. Sin embargo Bai Suzhen fue derrotada. El Monje, con sus poderes, hizo crecer la montaña y escapó de las aguas. Suzhen, embarazada y debilitada, decidó renunciar, y Xiao Qing pensó que lo más sabio era retirarse a reunir fuerzas para volver a intentarlo en un futuro.

Cuando llegó de nuevo al Puente Roto, ella recordó la escena en que encontró por primera vez a Xu Xian. Ella estaba muy triste. Xiao Qing culpó a Xu Xian de creer las palabras de Fa Hai y convenció a Bai Suzhen a separarse de Xu Xian.

Xu Xian, con la ayuda de un monje joven, escapó del templo y encontró a su esposa en el Puente Roto. Bai Suzhen le dijo que ella era una serpiente. Como Xu Xian sabía que Bai Suzhen le mantuvo un sentimiento profundo, prometió a la Señora Bai vivir con ella hasta el final de su vida, no importando sí ella era una serpiente o persona.
Ellos volvieron a su casa. Más tarde, Bai Suzhen dio a luz a un hijo. Con motivo de tal acontecimiento, Bai Suzhen decidió mantenerse en su forma natural y dejarse ver por su marido con aspecto serpentil. Esta circunstancia fue oportunamente aprovechada por Fa Hai, quien por fin consiguió aprisionarla y ponerla en cautiverio. Suzhen fue entonces condenada al encierro eterno bajo mandato celestial, por mantener un amor prohibido.

Xiao Qing logró escapar a la Montaña y emprendió a practicar las habilidades con esfuerzo. Finalmente derrotó a Fa Hai obligándole a entrar en el estómago de un cangrejo  y liberó a la Señora Bai  para que volviera a reencontrarse con Xu Xian."


A cada fragmento de la historia Kouki formaba figuras con las orbes de energia que manaban de sus manos. Le gustaba contar historias tanto como escucharlas, al finalizar las figuras se convirtieron en pequeños círculos de luz que se desvanecieron poco a poco.

- Espero que haya sido de su agrado- Bebió de su té porque tenía un poco de sed tras contar la historia.

Conocía la historia bien porque él fue testigo, a pesar de ser dos demonios la serpiente blanca y la serpiente verde tenían espíritus bondadosos. No todos los demonios eran malos.
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Invitado el Jue Oct 15, 2015 11:30 am

No era necesario expresar la forma en la que me había cautivado el chico, en sí, la historia había causado en mi cierto interés. Pero, fue la interpretación, los gestos y la voz de Kouki lo que habían logrado en su conjunto, que me causara ternura. Algo que expresaba muy pocas veces. O, al menos, en mis momentos más íntimos y solitarios.

Nadie, ninguno de mis empleados y amigos, conocía aquel semblante en mí, y ahora, Kouki, lo había descubierto sin el más mínimo esfuerzo.

No aplaudí, me parecía una herejía el mostrar esa clase de felicitación a tan bella expresión. Al contrario, ofrecí una felicitación un tanto más íntima, y adecuada a mi forma de ver. Estreche al chico entre mis brazos y hundí su rostro en mi pecho mientras me mantenía así de cerca, quería que escuchara mi corazón y la calma y tranquilidad pero sobre todo la emotividad que habían causado. No me había equivocado con él. Pues pudo lograr lo que tanto anhelaba. Calma… Cuando le aleje lentamente, le mostré una sonrisa tierna –gracias…- fue lo primero que salió de mis labios.

Tome asiento nuevamente, y pude ver que él me imitaba. De nuevo bebía mientras le miraba por encima del trasto. No podía evitarlo, mi mirada muchas veces podía resultar descarada. Y así fue esa vez también. Le miraba sin intensiones de intimidarle o hacerle sentir incomodo, pero si para que se sintiese alagado, pues eran sus muestras de afecto las que me hacían admirarle, y más aún sus habilidades y belleza.

Sin embargo, debía ponerme un límite, después de todo, ese era el trabajo de Kouki, y yo había pagado por él. No quería decir que fuese fingido, o que actuase solo siguiendo las reglas, pero no podía evitar pensar que, si no fuese por la situación, bien nunca hubiésemos cruzado palabra alguna.

De nuevo me hundía en pensamientos estúpidos, o al menos pensamiento que no quería que existieran. Así que agendo un poco mi cabeza, suspire. –Dime Kouki… no conozco mucho este mundo donde te desenvuelves… ¿podría saber más del?... soy una persona muy curiosa como puedes ver….- entonces me surgió una idea más divertida y esperaba que no solo lo fuera para mí –te propongo algo….por cada pregunta que respondas, yo responderé una tuya, no ocultare nada, si aceptas, comienza por responder la mía…- y me eche hacia atrás recargándome en el sofá.
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Kouki el Mar Oct 27, 2015 11:09 pm

Al terminar de contar su historia, estaba con la incertidumbre de si le había gustado al sr. Inagawa puso su mejor esfuerzo para relatarle la historia de manera amena. Sus dudas fueron contestadas de forma un tanto inesperada, el sr. Inagawa le abrazo poniéndolo nervioso al principo pues no estaba preparado pero no importo dejo que continuara con aquella muestra de afecto. La calidez de su abrazo se sentía igual que el sr. kanon le había dado (aún que aquella vez compartió el gesto con su amigo Agni), por eso se sintió a gusto y se repuso de la sorpresa inicial, sin mencionar que debía hacer lo posible por complacer a sus clientes. Estaba seguro que el sr. Inagawa no tenía intenciones ocultas porque podía percibirlo en los tranquilos sonidos de su corazón cerro los ojos un momento, se permitió disfrutar de la sensación.
Kouki negó con la cabeza al gracias dado por el sr.Inagawa cuando por fin terminó con el abrazo.

-Espero haberle ayudado a olvidar un momento su tristeza- Kouki volvió a su lugar y bebió un poco de té.

Últimamente estaba sintiéndose mas familiarizado con la parte de describir su lugar de trabajo, en estos habían frecuentado a La Fuente del Unicornio personas que no parecían ser asiduos a lugares parecidos. La idea de las preguntas sonaba bien, no había tenido la oportunidad de hacer algo parecido con algún cliente.

- Seguramente sabrá que La Fuente es un lugar para que las personas puedan recibir un poco de distracción, las mascotas estamos aquí para realizar los deseos de nuestros visitantes, si usted lo desea puede pedir una visita más íntima... Yo no llevo mucho tiempo aquí, pero me alegra estar aquí porque he conocido a personas muy especiales y he podido dar un poco de felicidad a otros...- No sabia si habia sido claro en su respuesta así que agrego - Es más de lo que puede verse a simple vista-

Observo en dirección de una parte en especial del rostro del sr. Inagawa

- ¿Duele?- alzo la mano para tocar con cuidado el vendaje en su ojo. Estaba consternado por el daño, el dolor, la simple idea de pensarlo hacia recorrer una horrible sensación en su cuerpo porque el sabía lo que era perder una parte de tu cuerpo.
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Invitado el Jue Nov 12, 2015 12:20 pm

Escuche aquella contestación de forma atenta, tanto como lo había hecho con el relato que acababa de finalizar. Podía intuir a lo que se refería con “una visita más íntima” y aun que Kouki me parecía un hermoso joven, por el momento no podía verme en una visita íntima con el chico. Me parecía una especie de sacrilegio que él estuviese allí y que cualquier monigote con dinero pudiese acceder a algo más íntimo, en un lugar tan…. Deje escapar un suspiro con mis pensamientos. No deseaba amargarme el momento.

Su pregunta ayudo mucho. Y además de causarme sorpresa y ternura, no solo por sentir el calor de su mano rosándome el vendaje. Sino porque, era la primera persona que me preguntaba si dolía. Otros habían preguntado la situación en la que había ocurrido todo, quien había sido, e incluso si me incrustaría un ojo de vidrio. –Ya no…- puse mi mano sobre la de este sin querer que la apartase –al menos no un dolor físico- aclaré.

Al ver su expresión de ternura quise guardarla en mi memoria. Para entonces dejé libre la mano que habia acercado a mi. Después continúe, pues además de querer saber más de él, además de todo lo que ya me había contado, tenía la curiosidad de saber que me preguntaría él. –y… ¿Cuál es tu comida favorita?... ¿Qué disfrutas de la vida?...- quizá sabia ya la respuesta a la segunda, y me jactaría interiormente si así fuera cierto.

Apenas le había conocido, y, podía advertir en la figura del joven mucha calma, tranquilidad, así como mucha sabiduría, además sabia, de alguna forma, que era amado por muchos y envidiado por otros pocos. Pero no debía preocuparme por ello, al menos no por ahora, porque podía sentir un aura muy tranquilizadora al estar a su lado.
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Re: La senda de Baraka (priv. anzu)

Mensaje por Kouki el Miér Nov 18, 2015 11:14 pm

A Kouki le pareció que hablar sobre la herida del sr. Inagawa podía ser una mala idea, ante la simple mención se tensó, se suponía que debía tratar de hacerle pasar un momento agradable, por lo que dejó el tema tal cual y prosiguió por responder las preguntas como habían acordado.

-Me gusta comer frutos y algunas semillas, cuando llegué aquí probé algo llamado chocolate, nunca antes lo había comido, es fascinante que puedan hacer diferentes tipos de comida con el- podía convertirse en su comida favorita sino fuera porque cuando comía demasiado su paladar se inundaba con el sabor y opocaba el de otras comidas.

El sr. Inagawa hizo dos prengutas en vez de una como habían propuesto pero no importó, Kouki respondió de buen agrado.

-Disfrutó de poder ayudar a otros de alguna forma, a veces no puedo hacer mucho sin embargo trato de ser de utilidad de alguna forma me gusta cuidar de otros, me gusta caminar por el bosque, bueno aquí solo puedo hacerlo en el jardín pero de igual forma lo disfruto, escuchar una historia o poder leerla, aprender nuevas cosas. Mi vida es simple muy simple-
Su vida en este mundo se reducía a la de cualquier persona, igualmente la disfrutaba.
Alargo la mano para tomar un bizcocho de menta.

-¿Cómo es el lugar de donde viene?-



[[TEMA CERRADO/INCONCLUSO]]
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